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¿Y lo próximo qué será? ¿Una roadmovie en Venus?[/caption]
Para que os hagáis una idea: Interstellar es como hacerlo con la persona con la que siempre has soñado. Durante horas y sin parar. Marte (The Martian) es como cuando te encierras en tu habitación para hacerte una p*** y la conexión no va muy bien. El vídeo se para cada diez segundos. Y entonces, cuando el vídeo se carga con normalidad, tu madre abre la puerta de golpe y porrazo. Igual de emocionante y absorbente es Marte.
Vulgaridades a un lado, Marte es asombrosamente superficial y estúpida. No hay hondura por ningún lado, ni filosofía ni angustia. Ni reflexiones sobre lo que supone quedarse solo en un planeta inhóspito, abandonado a una muerte casi segura (como sí ocurría en Interstellar). No hay sensación de soledad (como sí ocurría en Moon), ni locura, ni una lección real sobre lo que es sobrevivir y nunca tirar la toalla (como sí ocurría en Gravity). En su lugar hay muchos chascarrillos, demasiados, como si esto fuera una comedia, y muy poco drama y tensión. De un tiempo a esta parte, parece que Ridley Scott ha ido perdiendo el sentido de la épica. Ya es incapaz de rodar escenas como las de Alien, el octavo pasajero o generar emotividad, como en Gladiator.
Luego está el hecho de que todo sale a pedir de boca, oye. Que no tengo reservas suficientes. Pues me hago un huerto con tierra marciana con unas patatas que se trajo a escondidas y oportunamente la comandante. Ostras, que necesito comunicarme. Pues desentierro el Pathfinder y listos. Como si esto fuera lo mismo que desenterrar algo del patio de tu casa. Ostras, que necesito un alfabeto para comunicarme. Toma, Johanssen se trajo un código hexadecimal que me irá como anillo al dedo. Ostras, me voy de viaje con el Rover como si esto fuera una roadmovie, solo que sin ningún tipo de tropiezo. Las tormentas dejan de existir para que el trayecto sea fácil y siempre haya una senda que le lleve al sitio correcto. ¿Y de dónde saca el agua ahora? Vaya usted a saber. Y en la Tierra, tres cuartos de lo mismo. Que me explota por los aires la sonda con los alimentos, pues los chinos, desinteresadamente y en un diálogo de un minuto entre el jefe del equivalente de la NASA en China y su ¿secretaria?, deciden que hay que ser humanos y que hay que darles sondas y cohetes valorados en no sé cuántos millones así por las buenas. Que no vamos a poder aterrizar y rescatarlo. Tranquil@s, que tenemos a un analista muy genio y muy hippy también que nos dará la clave. Pues que la Hermes de media vuelta y lo pesque. Oye, que no sé cómo vamos a frenar la nave (algo que podrían haber calculado mucho antes): pues hacemos explotar una sección de la nave y que la bolsa de presión nos frene. Ojo, que no vamos a llegar. Pues Watney ya hará de Iron-man, como si eso fuera tan sencillo.
Y luego están las guindas del pastel. La ciencia es de baratillo, contando cuentos chinos y haciéndolos pasar por cosas científicamente plausibles. Hay muchos despropósitos, pero no voy a detenerme en todos (en FA hay muchas críticas excelentes repasándolo todo punto por punto). Me quedo con uno: que consigas que el Rover tenga energía suficiente parar recorrer miles de quilómetros, en lugar de los 30 para los que se diseñó, vale. Pero eso no implica que resista un viaje como ese. Que no se averíe, que no sufra un pinchazo, yo qué sé. Es como si te vas a dar la vuelta al mundo con el coche eléctrico ese que tienen los basureros. O las risitas y los jijís y jajás cada dos por tres adornándolo todo. Más o menos cada cinco minutos hay algún chistecillo para restar seriedad. Y los personajes también son muy de jiji y jaja. Muy planos, de esos que te importan una mierda y, para colmo, no muere ni uno. Que ya te vale. Mucho actor y actriz famosa, pero desaprovechados.
Me hace gracia esto de los blockbusters. Nadie daba un duro por Mad Max. Furia en la carretera y resulta que es la mejor película que he visto este año. Marte, en cambio, lo tenía todo para convertirse en una grandiosa película y contaba los días que quedaban para estrenarse. Y, bueno, como decía un usuario de Filmaffinity, Ridley nos la vuelve a colar y lleva ya un hattrick. Prometheus, Exodus: Dioses y reyes y esta, en mi caso.
Cuando tienes que hacer tantos actos de fe para que la historia se sostenga, estás acabado. A su favor tiene que se ve con facilidad, no se hace pesada y es agradable ver tantas caras conocidas. Y ya está.
Nota: 4 (y porque me puse nostálgico al volver a ver el Pathfinder)
Para que os hagáis una idea: Interstellar es como hacerlo con la persona con la que siempre has soñado. Durante horas y sin parar. Marte (The Martian) es como cuando te encierras en tu habitación para hacerte una p*** y la conexión no va muy bien. El vídeo se para cada diez segundos. Y entonces, cuando el vídeo se carga con normalidad, tu madre abre la puerta de golpe y porrazo. Igual de emocionante y absorbente es Marte.
Vulgaridades a un lado, Marte es asombrosamente superficial y estúpida. No hay hondura por ningún lado, ni filosofía ni angustia. Ni reflexiones sobre lo que supone quedarse solo en un planeta inhóspito, abandonado a una muerte casi segura (como sí ocurría en Interstellar). No hay sensación de soledad (como sí ocurría en Moon), ni locura, ni una lección real sobre lo que es sobrevivir y nunca tirar la toalla (como sí ocurría en Gravity). En su lugar hay muchos chascarrillos, demasiados, como si esto fuera una comedia, y muy poco drama y tensión. De un tiempo a esta parte, parece que Ridley Scott ha ido perdiendo el sentido de la épica. Ya es incapaz de rodar escenas como las de Alien, el octavo pasajero o generar emotividad, como en Gladiator.
Luego está el hecho de que todo sale a pedir de boca, oye. Que no tengo reservas suficientes. Pues me hago un huerto con tierra marciana con unas patatas que se trajo a escondidas y oportunamente la comandante. Ostras, que necesito comunicarme. Pues desentierro el Pathfinder y listos. Como si esto fuera lo mismo que desenterrar algo del patio de tu casa. Ostras, que necesito un alfabeto para comunicarme. Toma, Johanssen se trajo un código hexadecimal que me irá como anillo al dedo. Ostras, me voy de viaje con el Rover como si esto fuera una roadmovie, solo que sin ningún tipo de tropiezo. Las tormentas dejan de existir para que el trayecto sea fácil y siempre haya una senda que le lleve al sitio correcto. ¿Y de dónde saca el agua ahora? Vaya usted a saber. Y en la Tierra, tres cuartos de lo mismo. Que me explota por los aires la sonda con los alimentos, pues los chinos, desinteresadamente y en un diálogo de un minuto entre el jefe del equivalente de la NASA en China y su ¿secretaria?, deciden que hay que ser humanos y que hay que darles sondas y cohetes valorados en no sé cuántos millones así por las buenas. Que no vamos a poder aterrizar y rescatarlo. Tranquil@s, que tenemos a un analista muy genio y muy hippy también que nos dará la clave. Pues que la Hermes de media vuelta y lo pesque. Oye, que no sé cómo vamos a frenar la nave (algo que podrían haber calculado mucho antes): pues hacemos explotar una sección de la nave y que la bolsa de presión nos frene. Ojo, que no vamos a llegar. Pues Watney ya hará de Iron-man, como si eso fuera tan sencillo.
Y luego están las guindas del pastel. La ciencia es de baratillo, contando cuentos chinos y haciéndolos pasar por cosas científicamente plausibles. Hay muchos despropósitos, pero no voy a detenerme en todos (en FA hay muchas críticas excelentes repasándolo todo punto por punto). Me quedo con uno: que consigas que el Rover tenga energía suficiente parar recorrer miles de quilómetros, en lugar de los 30 para los que se diseñó, vale. Pero eso no implica que resista un viaje como ese. Que no se averíe, que no sufra un pinchazo, yo qué sé. Es como si te vas a dar la vuelta al mundo con el coche eléctrico ese que tienen los basureros. O las risitas y los jijís y jajás cada dos por tres adornándolo todo. Más o menos cada cinco minutos hay algún chistecillo para restar seriedad. Y los personajes también son muy de jiji y jaja. Muy planos, de esos que te importan una mierda y, para colmo, no muere ni uno. Que ya te vale. Mucho actor y actriz famosa, pero desaprovechados.
Me hace gracia esto de los blockbusters. Nadie daba un duro por Mad Max. Furia en la carretera y resulta que es la mejor película que he visto este año. Marte, en cambio, lo tenía todo para convertirse en una grandiosa película y contaba los días que quedaban para estrenarse. Y, bueno, como decía un usuario de Filmaffinity, Ridley nos la vuelve a colar y lleva ya un hattrick. Prometheus, Exodus: Dioses y reyes y esta, en mi caso.
Cuando tienes que hacer tantos actos de fe para que la historia se sostenga, estás acabado. A su favor tiene que se ve con facilidad, no se hace pesada y es agradable ver tantas caras conocidas. Y ya está.
Nota: 4 (y porque me puse nostálgico al volver a ver el Pathfinder)
De acuerdo contigo en algunas cosas, aunque en general disiento. A mi sí me gustó bastante. También es cierto que no esperaba una Interstellar o una Moon, ambas claramente superiores a esta, pero creo que le da mil vueltas a la sobrevalorada Gravity.
ResponderEliminarCreo que la clave está, precisamente, en una de las cosas que le criticas: su humor y ligereza. No creo que sea necesario que toda película de ciencia-ficción esté llena de drama, oscurantismo y profundas reflexiones. Creo que, a veces, deben ser un mero vehículo de entretenimiento sin más pretensiones.
A pesar de las discrepancias, muy buena crítica, compañero. Me ha gustado el primer párrafo, lo he encontrado muy ilustrativo ;)
@Ociopalabras
Pues yo también vengo a rebatir tus argumentos ;)
ResponderEliminarLe tengo puesto un 6, que para mí es un "no está mal", no la calificaría de buena, pero no está mal. Coincido con Alex en que no todas las películas tienen por qué buscar el dramatismo y la reflexión. De vez en cuando apetece ver una película entretenida sin más, y si su punto fuerte es el humor, mejor que mejor.
Por otro lado no puedo evitar compararla con el libro. Y es que en comparación tienes razón en que a Watney le sale todo que ni pintado. En el libro la caga muchas más veces, y las cagadas son mucho más grandes (y no se resuelven tan fácilmente, ej: en la peli se repara el casco pegándose celo... WTF??). No voy a contar detalles por no hacer spoiler del libro, pero digamos que no es todo tan fácil y que el viaje en Rover es mucho más complicado (de hecho medio libro se centra en cómo planifica ese trayecto y poder transportar lo necesario para vivir).
Otra cosa negativa de la película, y con lo que sí coincide con el libro, es en lo planos que son todos los personajes y la falta de una reacción un poco más realista por parte de Watney. No hace falta dramatismo, pero sí algo más que un "Joder" cuando algo le sale mal.
No me enrollo más. La película es entretenida y tiene puntos graciosos suficientes para pasar un buen rato. Ya la han comparado muchos con Robinson Crusoe, peor es que es cierto, es Crusoe adaptado a nuestro siglo.
PD 1: Aprovecho para subrayar otra vez lo sobrevalorada que es Gravity xD
PD2: Las patatas no las llevaba escondidas la comandante, son como un regalo de la NASA para celebrar no recuerdo qué con comida de verdad.
PD3: La ayuda de los chinos no es desinteresada. Lo hacen para hacer visible su poder tecnológico quedando a la misma altura que EEUU y a cambio de tener representación china en la siguiente misión a Marte.
PD4: Sin comentarios del primer párrafo.
¡Buenas Alex!
ResponderEliminarA mí no me molesta que una película de scifi sea entretenida y sin pretensiones! Lo que me molesta de Marte es que no hay ningún momento de reflexión ni de seriedad y que cada dos frases metan una gracieta. Me sobresaturó tanto chiste. Una película dónde esto me parece bien equilibrado es, por ejemplo, Space Cowboys. Pasé un rato muy entretenido viéndola y combinan muy bien el humor con la seriedad.
Me alegro que te haya gustado la crítica y el primer párrafo jaja.
Gracias por el comentario. Nos seguimos leyendo! ;)
¡Buenas Coral!
ResponderEliminarRecogiendo una frase que dices "tiene puntos graciosos suficientes..." ¡Demasiados diría yo! No puede ser que cada dos frases haya un chiste, chascarrillo, mueca graciosa, etc. que te desconecte de la historia. Con la mitad menos hubiese funcionado mejor. A Alex le citaba Space Cowboys, pero ahora me viene otro ejemplo a la cabeza: Armagedon. Esa también pecaba de no ser científicamente exacta, pero no te importaba porque entretenía y te reías y te ponías serio a partes iguales.
Y contestando los PD:
1. No me lo parece, ¡en absoluto! Eso si que es un buen entretenimiento, y encima con una moraleja muy buena. Y con momentos épicos de verdad, no como aquí, que en ningún momento llegué a sufrir por el protagonista. No sé muy bien por qué, pero sabía que todo iba a salir bien.
2. En la película dice algo como que la comandante se lo tenía bien escondido. Podría ser un regalo de la NASA o de la comandante. Sea como sea, lo que quiero decir no pierde ni un ápice su sentido. Sigue siendo mucha casualidad.
3. En la película, al menos, la decisión la toman tal y como he dicho: para ayudarlos desinteresadamente y ya está. Y la toman en una breve conversación entre la secretaria y el jefe, sin discutirlo con nadie.
4. ;)
¡Gracias por comentar!
No puedo estar más de acuerdo contigo! Qué desilusión! Ingenua de mí iba a ver Interestellar 2 y me encontré con Armaggedon versión hortofrutícola.... Todo falla en The Martian: empezando por Matt Damon con un perfil tipical yanki haciendo bromas chorras en momentos en que cualquier mortal optaría por salir a pasear bajo el sol marciano y salga el sol por antequera (valga la redundancia)... Continuando con el circo patatil, la ouija intergaláctica, la cinta aislante para reparar el desaguisao de las patatas, hovercraft bajo las dunas etc.... En interstellar había idas de ollas mayúsculas pero trasmitía emoción (lloré como una magalena en momento hijos mayores)... Ai, no sé por qué me enrollo tanto... Ivan, me encantan tus críticas literarias... No puedes leer más libros al mes?? Es broma, of course!!! Keep it up!!!
ResponderEliminar¡Buenas Elena!
ResponderEliminarQue risas con lo del Armaggedon hortofrutícola y la ouija intergaláctica jaja. El problema de esta película radica en el tono humorístico, en la -demasiada- ligereza con la que es tratado todo y lo absurda que es toda su "ciencia". Está claro que en la mayoría de películas de scifi aparecen cosas poco plausibles, pero en Marte llegan a un extremo bochornoso, tal y como has comentado. Interstellar emocionaba, tenía momentos tensos y momentos para la lagrimilla, personajes sólidos y un enfoque serio (aunque también tenía chistecillos de vez en cuando, pero no saturando todo el guion), cosa que a esta le falta. Y pese a que había muchas cosas de ficción, también había mucha ciencia y no de baratillo.
Sobre las críticas literarias...leer leo, la otra cosa es plasmarlo en una crítica jaja. Pero tengo previsto volver al ruedo y publicar una crítica cada semana en el otro blog. Tenía previsto hacerlo antes, pero estos días he decidido priorizar un poco este blog con el que estoy empezando.
¡Y gracias por los ánimos! En breve publicaré en el otro. ¡Que vaya bien!